La investigación de guerrilla («guerrilla research») lleva una pequeña actividad de investigación directamente a las personas para que participen sobre la marcha. Un equipo puede acercarse a los usuarios de una biblioteca para que prueben la búsqueda del catálogo, o pedir a los asistentes a un evento que den sus impresiones sobre un prototipo. La comodidad del entorno hace posible este trabajo, pero también influye en las experiencias que se recogen.
Este enfoque forma parte de una corriente más amplia de usabilidad ágil, analizada en el artículo de Jakob Nielsen sobre HCI de guerrilla. En la práctica, esta etiqueta engloba varios formatos informales más que un único protocolo cerrado.
Haz que el contexto encaje con tu pregunta
Un espacio público solo es útil si las personas que están allí encajan de forma creíble con el objetivo del estudio. Quienes visitan una biblioteca pueden servir para evaluar una búsqueda general en el catálogo, pero no sustituyen a archiveros especialistas solo porque ambos utilicen herramientas de búsqueda.
Haz un par de preguntas de filtro antes de la tarea y anota los datos clave. Aunque no haya citas previas, sigue siendo un proceso de captación. La muestra por conveniencia resultante no debe considerarse aleatoria ni representativa.
Diseña una actividad breve y acorde al entorno, teniendo en cuenta el ruido, la privacidad, la familiaridad con el dispositivo y las posibles interrupciones. Una prueba rápida en una recepción concurrida puede destapar una etiqueta confusa, pero difícilmente permitirá profundizar en una experiencia delicada o compleja.
Da a la gente la opción real de decidir si participa
Antes de empezar, explica en qué consiste la actividad, cuánto durará, cómo se registrarán los datos y si hay algún incentivo. El permiso del local no sustituye al consentimiento informado del participante, y un trato cercano debe incluir siempre una vía sencilla para decir que no.
Plantea una tarea realista en lugar de preguntar si el diseño se ve bien. Siguiendo con el ejemplo de la biblioteca, pedir que encuentren un libro disponible para préstamo hoy pone a prueba un objetivo real. En cambio, decirles directamente que abran el filtro de disponibilidad eliminaría una parte clave de la prueba.
Evita intervenir demasiado rápido para ayudar. Sus intentos y expectativas son información muy valiosa, siempre que la sesión resulte cómoda y tengan claro que lo que se está evaluando es el producto.
Interpreta los resultados con la perspectiva adecuada
Apunta quién participó, dónde, qué intentó hacer y qué ocurrió. Una ronda rápida puede sacar a la luz un problema que conviene solucionar o una duda que merece investigarse a fondo. Lo que no puede determinar es hasta qué punto ese problema es habitual en todo tu público objetivo.
Complementa esto con una captación más ajustada o con pruebas moderadas cuando la decisión exija un contexto más profundo. La rapidez de la investigación de guerrilla es muy útil para obtener los primeros datos sobre la marcha, siempre que se mantenga la disciplina necesaria para no confundir a un grupo accesible con el total de tus usuarios.
