Glosario

Uso interno de nuestros productos

Glosario

Uso interno de nuestros productos

Uso interno de nuestros productos

Hacer «dogfooding» significa usar el producto de tu propia organización de forma interna para detectar problemas y mejorarlo a través del trabajo diario.

Ese apaño incómodo suele hacerse evidente cuando te fastidia la tarde. Hay que cambiarle el nombre a un archivo para poder subirlo, una notificación llega tarde o un ajuste que parecía obvio en la revisión de diseño cuesta varios intentos encontrarlo. Usar el producto en el trabajo real hace que esos pequeños fallos tengan un impacto que una demostración jamás mostraría.

Hacer «dogfooding» implica que una organización utiliza su propio producto de forma interna para mejorarlo. Su versión más eficaz se da cuando el personal lo usa para sus tareas reales del día a día, contando con una vía clara para reportar problemas y ver cómo se resuelven. Imponer su uso solo para inflar métricas de actividad aporta muy poco valor.

Qué puede revelar el uso interno

El uso continuado saca a la luz detalles que una prueba rápida pasa por alto: datos acumulados, interrupciones, traspasos de tareas poco fluidos y la frustración de repetir un paso innecesario cada día. Además, distintos equipos pueden visibilizar cómo se comporta la herramienta con otros dispositivos, permisos y formas de trabajar.

Imagina una empresa que usa su propio software de gestión de proyectos para coordinar un proceso de selección. Marketing y Recursos Humanos podrían toparse con un problema de permisos que el equipo de desarrollo, acostumbrado a usar cuentas de administrador, nunca había visto. Este caso ilustra un aprendizaje muy valioso sobre un flujo de trabajo concreto, pero no revela cómo percibe el producto un cliente nuevo la primera vez que entra.

Registra el contexto del problema: el rol de la persona, el tipo de cuenta y qué intentaba hacer. La cercanía interna tienta a resolverlo todo con una charla informal, pero los arreglos sin documentar son difíciles de priorizar y fáciles de olvidar. Un ciclo de feedback visible da al equipo la seguridad de que reportar una molestia sirve de algo.

Dónde termina la perspectiva interna

Los empleados conocen el lenguaje, las intenciones y la historia detrás del producto. Incluso quienes no están en el equipo de producto suelen tener acceso a explicaciones que los clientes no reciben. Como explica Nielsen Norman Group sobre el dogfooding, esa familiaridad hace que nunca pueda sustituir a la investigación con usuarios reales.

El dogfooding debe complementarse con controles de calidad sistemáticos e investigación con el público objetivo. Sus resultados pueden plantear preguntas útiles para esos estudios, sobre todo cuando dentro del equipo hay discrepancias sobre el significado de una interfaz. Que funcione bien a nivel interno no garantiza que un usuario nuevo lo entienda a la primera.

Por otra parte, algunos productos no encajan bien con un uso interno habitual. Quienes desarrollan un sistema clínico o industrial especializado difícilmente tendrán una necesidad real de usarlo como lo hacen sus clientes. En esos casos, forzar una simulación del día a día daría una imagen distorsionada. La clave está en saber qué situaciones reales puede sacar a la luz el uso interno y cuáles exigen acudir directamente a las personas para las que se ha diseñado el producto.

Lecturas recomendadas

Artículos

  1. Dogfooding, control de calidad e investigación con usuarios — Nielsen Norman Group
    Distingue el uso interno del producto de las pruebas sistemáticas y la investigación con clientes. Muy útil para determinar qué conclusiones puede respaldar el feedback del equipo.

Guías

  1. Pruebas de usabilidad moderadas — GOV.UK
    Una guía práctica para hacer pruebas con participantes. Muy útil para complementar la experiencia del equipo con datos de personas que no conocen el producto a fondo.